Los complementos de The Masie completan la atmósfera con piezas que son pequeñas joyas de diseño artesanal, cargadas de alma y personalidad. No son elementos decorativos al azar, sino gestos con intención, guiños al glamour de los setenta que a la vez hablan un lenguaje contemporáneo. Cada lámpara, cada objeto, está ahí para reforzar una narrativa coherente, donde todo suma y nada sobra.
Pero Club X es más que un interior espectacular. Es una propuesta para habitar la vida de otra manera, donde lo personal, lo emocional y lo colectivo se entrelazan sin barreras. Un lugar que no impone reglas, sino que invita a la experimentación, al juego, a la celebración. Donde el diseño se convierte en una coreografía de formas, luces, sonidos y sensaciones. La música disco no es un simple guiño estético; es la banda sonora de una actitud: la de quien decide bailar, disfrutar intensamente, conectar de verdad.